Cuando estaba en mi último año de colegio llevaban gente a hacer charlas vocacionales a mi curso. Ahí fue cuando llegó un actor puertomontino, Jorge Loncón, que aunque nunca lo volví a ver, de seguro influenció en mi decisión a estudiar teatro. Ese día nos habló de su vocación de actor, me acerqué a hablar con el expresándole mis inquetudes, y luego se fue, pensando yo que lo había desaprovechado. Lo genial fue que un rato después volvió la profesora diciendo que Jorge Loncón había dejado un libro para mi...¡ni se imaginan mi emoción! este se llama "rostros de la palabra" y son poemas de escritores Puertomontinos, entre ellos, Loncón. Cito a continuación uno de sus poemas:

NIÑO QUE VENDE FLORES PARA ENAMORADOS
Desde atrás, bien atrás de sus pupilas
se desborda la pena
se hace grieta el silencio.
cuando el mozo le grita
de sus ojos furtivos se desbordan los miedos.
Desde atrás, bien atrás de sus pupilas
donde no hay rastros de amor ni de flores
Dios nos mira a todos pidiéndonos socorro.

2 comments:

Interpretando para Transformar said...

Hola!

me encantó mucho el diseño de tu blog, tu escrito vocacional...

A mi me encanta demasiado el teatro, y puedes contar conmigo...

Luis.

Josefina said...

holaaa yo quiero estudiar teatro!
en el verano fui a pto varas y lo ame...
saludos!